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Calles

#Turismo

Avenida de continuación de la primera entrada a Osuna procedente de la A-92 desde Málaga, Granada y Almería. Amplia y con una gran actividad comercial gracias a los numerosos comercios y establecimientos, así como diferentes infraestructuras y equipamientos como el Hospital Comarcal, Residencia Universitaria, estación de autobuses, ITV, servicio de punto de reciclaje, y edificios públicos como la Casa de la Juventud.

 

 

Es una de las calles de mayor movimiento turístico y local ya que consta de un gran número de bares y restaurantes y establecimientos de ocio, además de encontrarse la mayor zona verde de Osuna, el Parque San Arcadio, donde los jóvenes y mayores acuden para disfrutar con su familia, así como de las diferentes especies de flora que se pueden encontrar en el mismo.

 

 

 

Esta maravillosa calle del municipio ursaonés es una de las más concurridas y transitadas de Osuna. Alberga numerosos comercios y establecimientos que hacen de ella una calle llena de vitalidad. En ella se encuentra la antigua Posada de la Gomera y, en uno de sus extremos, a través de unos arcos, es posible acceder al Ayuntamiento y a la Plaza Mayor.

La calle comercial de Osuna por antonomasia, este origen mercantilista se remonta por lo menos al siglo XVI, el "siglo de oro" de Osuna.

Centro neurálgico de la ciudad, esta calle ha sido el eje económico y social alrededor del cual se han ido desarrollando las distintas fases de ampliación que han constituido la actual fisonomía de Osuna. Podemos situar el inicio de la calle a los pies de la antigua Puerta de Écija, actualmente conocida como Arco de la Pastora, llegando hasta la que antaño era conocida como Puerta de Teba, donde hoy encontramos el Ayuntamiento.

Sería descabellado hablar de la distribución urbanística de la ciudad sin tener en cuenta la Calle Carrera. Origen y fin de las principales vías de nuestra villa, podemos encontrar en esta calle, además de sus característicos comercios, gran número de edificios de incuestionable valor patrimonial.
Pasear por la Carrera en las estivales tardes, cuando las sombras empiezan a refrescar la piedra y la cal, puede convertirse en una actividad gozosa, sin duda gratificante.

 

Esta calle debe su nombre a que en ella se encontraba el Convento de la Compañía de los padres Jesuitas. El visitante puede contemplar la majestuosa torre de San Carlos El Real construida con sillares extraídos de las canteras de Osuna, rodeada de numerosas viviendas típicas de Osuna.

Calle céntrica del municipio ursaonés, que une las dos calles más monumentales del municipio: la calle San Pedro y la calle Sevilla. En uno de sus extremos el turista puede contemplar la imponente Iglesia-Convento de San Pedro junto a la plaza de Juan XXIII, donde ejercen su labor las madres carmelitas y degustar sus dulces elaborados artesanalmente. En el otro extremo, se puede visitar la Iglesia-Convento de Nuestra Señora del Carmen.

 

 

 Recibe su nombre del abad Gordillo, sustituyendo a su antiguo nombre que era calle Evandro.

Tiene esta calle repartida en mitades iguales la suerte y la desgracia topográfica de discurrir entre las calles Sevilla y San Pedro: la suerte arquitectónica de no tener mucho que envidiarles y el infortunio de pasar desapercibida para el caminante.

En esa calle hay muchas casas próvidas ante las que detenerse a rendirles merecido tributo.

 

 

En la calle Sevilla desembocan cuatro calles casi perpendiculares, una de ellas es la Calle Hornillos. Hay silencios gozosos en algunas calles de Osuna, en las calles hospitalarias en las que todavía es posible oír los pasos de la gente y sus conversaciones. Esta calle es una de ellas, una grieta angosta y acogedora que no necesita aceras. Los arcos sucesivos de la Calle Hornillos son la memoria de las estructuras antiguas con las que la arquitectura se hacía resistente, los sistemas de transición de las tensiones en las que las edificaciones vecinas no tenían mayor inconveniente en colaborar.

 

Majestuosa calle en pendiente adornada con preciosos maceteros repletos de flores y geranios, horadan el barrio de la Rehoya, donde el viajero puede cerrar sus ojos para fijar de manera indeleble en su memoria este lienzo de blancos que contiene al horizonte de piedra de la Colegiata. Con esta imagen de cal y de macetas, el paseante concluye hoy su pasear entre la arquitectura profana de esta ciudad hermosa y hospitalaria.

 

 

Partiendo de la Plaza Mayor y atravesando el arco del Ayuntamiento se abre a su derecha la antigua calle Huerta.

 Toda la calle perteneció a la Casa Ducal. Destacan el Convento de Santa Clara y el Palacio de los Cepeda, del siglo XVIII, que presenta una de las mejores fachadas barrocas de Osuna, sito en el nº 10.

Al final de la calle y en la misma acera, se levantó a mitad del siglo XVIII, el palacio que ocuparon los Duques de Osuna cuando abandonaron el castillo fortaleza, convertido hoy en paredones.

La calle termina en la Plaza del Duque, construida en el último cuarto del siglo XVI sobre unos terrenos cedidos por la Casa Ducal para la celebración de espectáculos públicos.

 

 

 

Esta calle peatonal, flanqueada por un arco de medio punto, está situada en pleno centro comercial de Osuna y da acceso a la actual plaza de abastos, antiguo Convento de San Francisco, del que sólo queda el claustro, donde se disponen los diferentes puestos de venta al público.

Es la calle que más palacios tiene por metro cuadrado de todo el mundo y una de las más bonitas de Europa según la Unesco. La calle San Pedro es toda ella un monumento de piedra y arte. Ancha, recta, elevada en pendiente desde su mitad, en las aceras se alinean palacios y casas solariegas de gran suntuosidad, las más de las veces ligadas a nuestra historia y que nos muestran la evolución de casi todos los estilos arquitectónicos. Y no es de extrañar que el director italiano Franco Zeffirelli la eligiera como escenario para el rodaje de su película sobre la vida de la soprano griega María Callas.

Son de destacar en esta calle las casas nº 2 con portada de recuerdos clasistas, de mediados del s. XVII. La nº 21, del s. XVII con potentes escudos heráldicos, la nº 27 en la que destaca las labores de forja de su balcón principal (1.773), El Palacio del Marqués de la Gomera y la Cilla del Cabildo Colegial.

Paralela a la de San Pedro, monumental y artística, se elevan también en suave pendiente la antigua calle de Sevilla. Su perspectiva es única. Presidida por la inmensa mole de la Colegiata, parece arrancar esta vía del higueral mismo que rodea a nuestro primer templo. En el otro extremo de la calle, la torre de la Iglesia del Espíritu Santo, por donde, se van todas las tardes de Osuna.

Esta calle constituye todo un museo. EL visitante tendría que empezar por la Iglesia de la Concepción; asomada a la plaza principal con su fachada de sillar clásico en nuestra ciudad. Un poco más abajo, la fachada rojiza de Santa Catalina, con la imagen de la Santa sujeta a la rueda del martirio. A derecha e izquierda, fachadas de piedra y sillar pertenecientes a casas solariegas, que asoman su historia en escudos labrados, que albergan magníficos patios. Para sorprender, al final, la artística portada barroca de los antiguos juzgados, con soberbias columnas salomónicas.

La calle Sevilla, todo un museo y un paseo gratísimo para el visitante que puede conocer en ella cuanto a nuestra arquitectura y otras maneras se refiere.

En pleno centro del municipio, este discreto callejón traslada al visitante al pintoresco barrio de la Rehoya. Ascendiendo por el desnivel escalonado, el turista accede a una de las plazas más singulares de la localidad: la plaza de la Asunción, bajo la imponente presencia de la Colegiata de Osuna. En esta calle podernos encontrar restos de la muralla urbana de Osuna de época almohade (S. XII). Este tramo de la cerca marcaba la salida al camino de Teba y se emplazaba entre Torre del Agua y la antigua Puerta de Granada.

Es una de las calles más representativas de la arquitectura vernácula andaluza. Al ritmo quebrado de las escaleras, se puede disfrutar de uno de los momentos más representativos de nuestra Semana Santa: la bajada del paso de nuestro padre Jesús Nazareno y de Ntra. Sra. de los Dolores en la mañana del Viernes Santo. La cuesta, por un extremo, acaba llevando a la singular plaza de la Encarnación y, por otro, a la almohade Torre del Agua

Otra de las maravillosas calles de Osuna es esta cuesta situada a los pies de la barroca torre de la Merced. Ascendiendo por la misma, entre edificaciones de sillares extraídos de las canteras de Osuna, el turista llega al Camino de la Buena Vista, donde se puede disfrutar de una excelente panorámica del municipio y de la campiña sevillana.